Transporte de personal en Nuevo León: por qué cae el uso del transporte público y crece el transporte contratado por empresas

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En Nuevo León, la movilidad ya es una variable operativa para las empresas. Un retraso a las 5:20 a.m. puede dejar incompleta una línea de producción. Una espera prolongada puede provocar ausentismo. Una ruta sin control puede trasladar el problema del tráfico al área de Recursos Humanos.
La Encuesta Así Vamos 2025, elaborada por Cómo Vamos Nuevo León junto con la Facultad de Economía de la UANL, reportó que 23.7% de la población consultada utiliza el transporte público colectivo como medio principal de traslado. La categoría incluye rutas urbanas, Metro y Ecovía.
El dato requiere una precisión importante. En 2024, el porcentaje reportado fue de 29%. Por tanto, la variación entre 2024 y 2025 fue de 5.3 puntos porcentuales. Esta diferencia no corresponde a una comparación contra el periodo prepandemia.
Frente a 2019, el análisis de Coparmex Nuevo León con datos de Así Vamos NL 2025 cita una participación de 26.9% para el transporte público colectivo. La diferencia entre 2019 y 2025 es de 3.2 puntos porcentuales. Son dos periodos de comparación distintos y no deben atribuirse a la misma variación.
Además, la encuesta es un ejercicio de percepción y hábitos de movilidad autorreportados. No es un conteo de pasajeros transportados.
Qué muestran las cifras de movilidad en Nuevo León
El cambio no se limita a un solo medio de transporte. Según el análisis de Coparmex Nuevo León difundido en abril de 2026 con datos de Así Vamos NL 2025:
El uso del automóvil como medio principal pasó de 41.8% en 2019 a 52.7% en 2025.
El transporte de personal pasó de 3.5% de participación antes de la pandemia a 8.9% en 2025. Esto representa un incremento de 154% en participación.
La encuesta Así Vamos expresa esa misma tendencia de forma redondeada: 3% en 2019 y 9% en 2025.
El uso de motocicleta pasó de 1% en 2019 a 4% en 2025.
Los tiempos de traslado aumentaron 45% para quienes utilizan camión y 17% para quienes se trasladan en automóvil.
El tiempo promedio de espera de las unidades llegó a 32 minutos, un minuto más que el año anterior.
El gasto promedio diario del viaje principal, ida y vuelta, alcanzó 51.35 pesos en 2025. Es 22.8% mayor al año previo y 75.7% superior al registrado en 2021.
La proporción de personas que considera alta o muy alta la tarifa subió de 46% en 2024 a 63% en 2025.
Además, el análisis de Coparmex Nuevo León con datos de Así Vamos 2025 reporta que 65.9% de la población en el estado indica que tiene al menos un automóvil en su hogar, una cifra 6.1 puntos porcentuales mayor a la de 2024. Por otra parte, un análisis de Coparmex Nuevo León sobre el estudio Heterogeneidad regional en la movilidad de las personas al trabajo en México, publicado en el Reporte de Economías Regionales de Banco de México, señala que 15.4% de los trabajadores de la Zona Metropolitana de Monterrey tarda más de 60 minutos en llegar a su centro de trabajo, la segunda proporción más alta del país después de la Ciudad de México. A nivel nacional, 61% de quienes destinan más de 60 minutos a ese traslado son usuarios de transporte público. Estos datos amplían el contexto operativo de la movilidad en Nuevo León y de la Zona Metropolitana de Monterrey, sin atribuir por sí mismos una causa única al comportamiento de cada modo de traslado.
La movilidad fue identificada como el principal problema del estado por 51% de las personas consultadas. El tráfico vehicular fue mencionado por 52%.
Estos datos describen presión sobre el sistema. No permiten concluir que el transporte público haya caído por una sola causa. Tampoco permiten afirmar que toda la demanda migró directamente hacia el transporte contratado por empresas.
Sí son consistentes con una diversificación de las alternativas de traslado. Algunas personas pueden estar utilizando automóvil particular, motocicleta, servicios por aplicación o transporte de personal. La combinación depende del municipio, el horario, la distancia al centro de trabajo, el ingreso y la disponibilidad de rutas.
La comparación correcta: participación modal y no sustitución total
El crecimiento del transporte de personal debe analizarse con precisión. No es un sustituto completo del transporte público. Es una solución complementaria que las empresas adoptan cuando necesitan mayor certeza sobre la llegada de sus colaboradores.
Una ruta empresarial opera con un origen, un destino, horarios y usuarios definidos. El transporte público atiende una demanda más amplia y cumple otra función dentro de la ciudad. Ambos sistemas pueden coexistir.
La diferencia está en el nivel de control que necesita cada operación.
Una planta que inicia turno a las 6:00 a.m. no puede depender únicamente de que cada colaborador encuentre una alternativa disponible. Si una unidad pública se retrasa, el colaborador puede llegar después del cambio de turno. Si una ruta se satura, puede quedar fuera una parte del personal. Si el trayecto requiere varios transbordos, el margen de reacción se reduce.
Por eso, una empresa puede contratar transporte de personal aunque algunos colaboradores sigan utilizando rutas urbanas, Metro, Ecovía, automóvil o motocicleta.
El objetivo no es reemplazar toda la movilidad de la ciudad. El objetivo es asegurar una función crítica: que el personal llegue de manera segura y ordenada al centro de trabajo.

El costo real está en las incidencias que no se controlan
Comparar únicamente la tarifa por pasajero produce un ahorro aparente. La evaluación debe incluir el costo operativo de una falla.
Considere una línea de producción con diez personas que llegan tarde. La empresa puede enfrentar horas extra, reprogramación de actividades, pérdida de capacidad y presión adicional sobre los supervisores. Si el problema se repite, también puede afectar la permanencia del personal.
El transporte contratado por empresas debe medirse con indicadores concretos:
Puntualidad por ruta y por turno.
Cumplimiento de paradas y horarios.
Tiempo de respuesta ante una incidencia.
Disponibilidad de unidades de respaldo.
Evaluación y capacitación de operadores.
Mantenimiento preventivo y correctivo.
Monitoreo de recorridos.
Comunicación con Recursos Humanos, Seguridad y Operaciones.
Registro de cancelaciones, retrasos y cambios de unidad.
Relación entre incidencias de transporte, ausentismo y retardos.
Un proveedor que solo informa que la unidad salió de base no ofrece suficiente control. La empresa necesita saber si el colaborador llegó al punto de ascenso, si la ruta se ejecutó conforme al plan y si el arribo al centro de trabajo ocurrió dentro de la ventana acordada.
En Express Altavía medimos la puntualidad y el cumplimiento de rutas como parte de la ejecución diaria. El registro permite diferenciar un evento aislado de una falla repetitiva.
Tráfico, clima y ausentismo: la respuesta debe estar definida
Ninguna operación en Nuevo León está aislada del tráfico. También existen lluvias intensas, obras viales, cierres temporales, cambios de acceso y ausencias de operadores.
El riesgo no se elimina. Se administra.
Una ruta bien gestionada debe contar con protocolos para confirmar la incidencia, informar al cliente, evaluar una alternativa y documentar el resultado. La comunicación no reemplaza una solución, pero evita que Recursos Humanos conozca el problema cuando el turno ya comenzó.
También es necesario considerar el ausentismo. La falta de un operador, una baja de personal o una contratación masiva puede modificar la ocupación de una ruta. La capacidad debe revisarse con base en datos reales y no solo en una fotografía inicial de la operación.
Una ruta sobredimensionada puede representar un costo innecesario. Una ruta con capacidad insuficiente puede provocar ascensos incompletos, retrasos y desgaste organizacional. El equilibrio se logra mediante revisión periódica y ajustes controlados.
Qué debe revisar una empresa antes de contratar
El primer criterio no debe ser únicamente el precio. Debe ser la capacidad de ejecución.
Una evaluación práctica incluye cinco preguntas:
Este punto es relevante para las empresas ubicadas fuera de los corredores tradicionales. Una nueva planta, la construcción de una nave industrial o la expansión de un parque industrial pueden modificar por completo los puntos de origen y los tiempos de traslado.
En municipios como Apodaca, Santa Catarina, Escobedo, García, Guadalupe, Juárez, Pesquería, Salinas Victoria, Ciénega de Flores, Zuazua y Cadereyta, las distancias entre zonas habitacionales y centros de trabajo exigen una planeación específica. La ruta debe considerar vialidades disponibles, horarios de cambio de turno, accesos industriales y capacidad de respuesta.

Por qué crece el transporte contratado por empresas
Roberto Cantú Alanís, presidente de Coparmex Nuevo León, ha señalado que el transporte de personal surgió como una medida temporal durante la pandemia y que actualmente es una variable que los trabajadores consideran para aceptar o permanecer en un empleo.
La observación tiene una consecuencia directa para las empresas. El traslado no solo influye en la asistencia del día. También puede afectar la atracción y retención de talento, especialmente cuando los centros de trabajo se encuentran lejos de las zonas habitacionales.
El transporte de personal reduce fricción cuando está integrado a la operación. Permite que la empresa concentre la gestión en un proveedor especializado, con responsabilidades claras y seguimiento continuo.
Express Altavía opera desde 2014 en el sector de transporte industrial. Su servicio funciona como outsourcing del traslado de personal. Esto significa que la empresa puede delegar la planeación, ejecución, monitoreo y atención de incidencias en un equipo dedicado.
La flota incluye unidades como Mercedes-Benz Torino 241, Zafiro GT 263 y Sprinter 201, de acuerdo con las necesidades de capacidad y recorrido de cada operación.

La continuidad operativa debe ser el criterio principal
Las cifras de Así Vamos 2025 apuntan a una movilidad más costosa, lenta y fragmentada. El transporte público colectivo todavía no recupera la participación de 2019. Al mismo tiempo, crecen el automóvil, la motocicleta y el transporte de personal.
La lectura responsable no es que un modo deba desaparecer. La lectura operativa es que las empresas necesitan controlar mejor el traslado de su personal.
Un servicio contratado debe evaluarse por su capacidad para ejecutar rutas, responder ante cambios, mantener unidades disponibles y comunicar incidencias con oportunidad. El ahorro real aparece cuando disminuyen los retardos, los viajes improvisados, las horas extra y el desgaste de los equipos internos.
Express Altavía puede hacerse cargo de la gestión integral del traslado de personal para empresas e industrias de Nuevo León. Para revisar una operación, una ampliación de rutas o las necesidades de una nueva planta, escriba a ventas@expressaltavia.com o consulte expressaltavia.com.
Fuentes consultadas
Análisis de movilidad de Coparmex Nuevo León con datos de Así Vamos NL
Milenio: Movilidad en Nuevo León empuja uso de transporte de personal
Banco de México: Reporte sobre las Economías Regionales — Abril - Junio 2024
Express Altavía: Indicadores de movilidad laboral que sí importan
Express Altavía: Una década de excelencia en el transporte de personal


